Recursos del mundo swinger


     A nosotros, eso de los singles no nos encanta. De hecho, en más de una ocasión hemos defendido que no se puede ser swinger sin tener pareja, pero al final de cuentas, se trata sólo de una cuestión de etiquetas y nomeclaturas. Lo innegable es que las redes y, especialmente, Twitter han puesto en exitoso contacto a este par de comunidades tan afines: la de los hombres solteros que quieren involucrarse eróticamente con parejas, y la de las parejas estables que desean incluir a un tercero en concordia en sus aventuras de cama. El problema radica en que las parejas son de Saturno y los hombres solos son de Mercurio.  Los singles representan en, algunos casos, la mayoría obrera del mundo liberal: mantienen a flote los días bajos de los clubes, inflan con su muchedumbre de solicitudes el ego de varios y convierten las cuentas arrobadas de algunas parejas swinger en  verdaderas cornucopias de followers, y de todas maneras son percibidos como ciudadanos de tercera.

     La culpa no es del todo de las caprichosas parejas que, queriendo no queriendo, les abren la puerta para luego quejarse de que se comportan como hordas de zombis. Tampoco de la masa amorfa que, siempre es tratada de igual forma sin considerar que "los swingles" no son una mezcla homogénea de barbajanes movidos exclusivamente por el falo, sino un conjunto de individuos diversos y de los más variados tipos que, algunas veces son guiados por el pene, pero muchas otras tienen motivaciones harto más complejas. Después de todo, se trata de un problema de comunicación y esa clase de problemas siempre tienen solución efectiva en la educación.  Por eso la iniciativa de una célebre pareja aficionada a encuentros con swingles, me pareció tan importante. Se llama "Escuela de singles" y asume una responsabilidad social que va mucho más allá del cachondeo simple y llano en la red social del pajarito. 

     @Hotwamba22_ reconoció, un buen día, que no le gustaba la manera en la que varios chicos se aproximaban a ella por medio de Twitter. Si se tratara de no recibir piropos burdos sobre las sensuales fotos que subían a su cuenta sw, hubiera bastaría con bloquear usuarios y ya. Pero en la coyontura, encontró un problema más complejo que merecía ser abordado. Una persona puede expresar libremente su opinión sobre lo que otra persona (o pareja) puso en la red, incluso si esa opinión tiene el alcance lírico de "k sabrsa kolita bb". Sin embargo, si quien ejercita su derecho a la libertad de expresión, aspira a algo más que a enunciar las virtudes de la dicha kolita y espera conquistar la voluntad de quien subió la foto,  la frase protopoética no es suficiente. Muchos singles del mundo tienen un verdadero deseo por entrar en contacto con alguna pareja swinger, pero sus estrategias, generalmente, no los ayudan a ser encontrados, aceptados o invitados. 

     Desde @teacher_anasw, la cuenta Twitter de "Escuela de Singles", proporciona consejos para quien quiera leerlos y enterarse de cómo algunos sencillos cambios pueden servir de mucho a los aspirantes a ser el tercero de otros. No se trata sólo de no escribir kolita con ka, (o con ce, para el caso) sino de entender que las redes sociales son un espejo claro del mundo real, y que las normas de convivencia, de comunicación y, por lo tanto, de seducción, funcionan igual tanto fuera de línea como dentro. La apuesta está en la educación y en no dar al cliente (al single) lo que pide, sino de enseñarle a pedir ajustándose a sus propias necesidades y capacidades. Aunque el formato tiene mucho de parodia, encierra saberes indicutibles. Después de todo, nadie fue a la escuela a aprender a ligar a una chica, mucho menos a una pareja. Sin duda es una ciencia compleja que, mientras que a algunos se les podrá dar de forma natural, otros tendrán que aprender a hacerlo. Lo que hace que el trabajo de @teacher_anasw sea especialmente loable y enriquecedor.



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About Diego (siempre con su Mariana)

Diego y Mariana se conocieron hace un suspiro de dos décadas. Se quedaron juntos y aprendieron, a la buena y a la mala, las mil maneras de construir una relación. Pronto se dieron cuenta de que el sexo era el más emocionante laberinto y decidieron navegar sus rincones en pareja. Empezaron a escribir lo que les sucedía, sólo porque parecía lógico. Se sentía divertido y así descubrieron que la participación de los demás ayudaba a que las sensaciones estallaran con mejor algarabía. Les gusta jugar con otros. Les gusta follar con otros y les gusta que otros vengan a visitar su Jardín, lo exploren y se vuelvan, al leerlo, compañeros de aventuras.

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